Antes de votar por Mockus es importante tratar de contemplar el impacto de sus principales mensajes de campaña que tantos votos le han ganado. Estos mensajes le suenan bien a cualquiera, pero son en realidad un gasto importante mas no una inversión segura. Nada garantiza que la legalidad se traducirá en justicia y la educación en inteligencia o cultura; Ni que la suma de estas dos se traducirá en un mejor bienestar para los colombianos.

Algo tienen estos lemas de Mockus que me molestan. ¿Sera que Mockus nos cree tan pillos e ignorantes para darles tanta importancia en su campaña? Muchos años llevo en el extranjero defendiendo a los colombianos del estereotipo de narcotraficante. Le aclaro a los extranjeros repetidamente que los colombianos somos en su inmensa mayoría honestos y que los violentos son la excepción, no la regla. En educación también aclaro que el colombiano se destaca. La cobertura de la legalidad y educación no han alcanzado todos los rincones de Colombia, pero se ha expandido durante los últimos ocho años ¿valdrá la pena elegir a un presidente que nos quiere dar lo que ya se está dando?

Una cosa es la incuestionable educación básica, otra la culturización que Mockus nos quiere dar. No creo que necesitemos un cambio de ‘mentalidad’. Yo creo en la inteligencia colectiva de los colombianos; Creo en la sabiduría de la gente común; En sus niveles culturales altos; En su buen juicio para elegir candidatos. Estas cualidades varían mucho de persona a persona, pero en general creo que son relativamente elevadas en Colombia. Se puede inferir de el uso de un lápiz como símbolo en las campañas de Mockus que él cree que hay un problema de falta educación y cultura de los colombianos. Se vislumbra un complejo de superioridad y prepotencia intelectual de Mockus que ya había sido notado y perpetuado con un grafiti en la nacional: ‘Solo sé que todo se’.

La educación es muy importante, pero hay otros problemas más apremiantes para que esta tenga tanta prioridad en sus propuestas de gobierno. El desempleo es un problema más dramático. Y aquí es donde se encuentra la incongruencia más notable de Mockus. Esa prepotencia y su afán educativo lo llevan a presumir de educar a los empresarios sobre la generación de empleo. Les pidió que compraran menos maquinas! Con esas lecciones despistadas me preocupa el resto de lecciones que nos pueda dar si es elegido presidente. ¿Y si se gasta un montón de plata y nos educa así de mal? Una educación de ideas equivocadas no se traduce en inteligencia, cultura ni en las habilidades que necesitan los ciudadanos para que un país prosperé.

¿Cuáles son las ideas y lecciones correctas para educar a la gente? ese es un debate a nunca acabar. Cada colombiano tendría su propia opinión, y por eso ellos deben tener más libertad en decidir cómo educarse, sin que se les dicte por el gobierno ¿Como obligar al matemático a que estudie geografía?¿o al pintor que estudie física? si no quieren y ya tienen gran potencial en sus campos. Podríamos perder potenciales ‘Einsteins’, ‘Gabos’ o ‘Boteros’ si los ponemos a darles una supuesta ‘buena educación’ exhaustiva. ¿Qué es una buena educación? La dificultad de esta pregunta nos deja con una sola opción: que la gente sea libre de educarse como ellos quieran con un mínimo de educación estandarizada requerida por el gobierno. Esas libertades crean genios en lugar de autómatas moldeados por igual. Con la expansión de Internet en Colombia, la accesibilidad al conocimiento recae menos en el gobierno, y más en la curiosidad autodidacta del individuo. Una buena educación ya no requiere de grandes recursos, sino estrategias acertadas (Una buena Educación es mas Cuestión de Mentalidad que de Calidad por Noel Carrascal). Muy al contrario de como Mockus nos quiere educar: gasto, gasto y más gasto. Piensa poner 30% de las acciones de Ecopetrol en un currículo que no conocemos. Esto suena muy parecido a los petrodólares que Chávez se gasta en educar y adoctrinar ‘bolivarianamente’ a los niños venezolanos.

El principal problema de la falta de legalidad es que la justicia está politizada, no que los Colombianos somos pillos. Como con la superioridad educativa de sus lecciones, en legalidad Mockus suena como auto-proclamado autoridad moral–se necesita más que ser honesto para llegar a ese nivel. El problema de Mockus no solo es identificar el problema sino encontrar la solución ¿Como piensa Mockus quitarle a las cortes esa ambición de poder que se hace evidente en sus prepotentes decisiones y sus intromisiones en los otros poderes? La Corte Suprema dobla las leyes para entrometerse en temas muy politizados como los procesos contra algunos congresistas y la elección del fiscal. Las cortes de Colombia están llenas de legalidad, pero también de injusticias. De parapaolitica solamente y ojo gorda a la Farcopolitica. De cohechos dudosos para perseguir a enemigos políticos. De testigos con intereses personales por dar testimonio: visas a otros países. De reabrir procesos después de muchos años archivados como si con el tiempo se esclarecieran las cosas, o con testigos ‘mágicos’. De indultos legales a ex guerrilleros. El problema principal de la legalidad no está en los colombianos, está en la forma en que se imparte justicia y como unos pocos abusan de esta.

La cultura del atajo también la quiere acabar Mockus; en eso si estoy de acuerdo. No le busquemos atajos a los ocho años de crecimiento económico con gran sacrificio y políticas económicas y de seguridad certeras. No le busquemos atajos a la generación de recursos y bienestar. Son los recursos de la prosperidad y seguridad que van en marcha los que en mayor medida permiten invertir en educación y legalidad, y no estas dos últimas las que principalmente generan recursos. Los atajos de Mockus son en realidad caminos dudosos pues ni legalidad es justicia, ni educación es inteligencia, ni la suma de las dos prosperidad. En otras palabras, ni fu, ni fa, ni fe en Mockus!