Articulo escrito por David Ranson “The Revenue Limits of Tax and Spend” en The Wall Street Journal y traducido por Noel Carrascal.
Los griegos siempre han sido quienes establecen nuevas modas para occidente. Washington ha repudiado dos siglos de prudencia fiscal como fue recetado por los padres fundadores a favor del modelo griego de deuda, dependencia, devaluación y quiebra. Los prospectos para detener la desaforada deuda de los Estados Unidos son más pobres de lo que parecen.
La política fiscal de los Estados Unidos ha estado dirigida en la dirección incorrecta por un periodo de tiempo muy largo. Pero este año el gobierno de los Estados Unidos declinó cualquier plan para balancear el presupuesto como siempre y de nuevo. Basados en el presupuesto fiscal del presidente Obama, La Oficina del presupuesto del Congreso (CBO por sus siglas en ingles) estima un déficit que comienza en 10.3% del PIB en 2010. Esta proyectado que este déficit se reduzca a medida que la economía crece. Pero todavía será 5.6% en 2020. Como resultado el total de la deuda nacional (deuda que el público tiene) se doblara hasta 90% en 2020 de 40% en 2008. El déficit Griego se cree ahora que es 13.6% de un PIB mucho más pequeño. Al contrario del estadounidense, la falta de solvencia de los griegos no es muy grande para que sea rescatada internacionalmente.
A pesar de lo alarmante de los estimados de la deuda estadounidense, estos son incompletos y optimistas. Estos no incluyen déficits que resultarán por causa de la nueva legislación de cobertura de salud(Obamacare). Los números de los recaudos de impuestos provienen de los impuestos más altos que comienzan a principios del próximo año como resultado de la expiración de las reducciones de impuestos de Bush. Y, como es usual, estos ignoran responsabilidades que no han sido asumidas como programas de seguros sociales, a pesar que estos beneficios están oficialmente reconocidos como “gastos mandatorios” cuando llegue el momento de pagarlos.
El gobierno federal asume una relación entre la economía y el recaudo de impuestos que están divorciadas de la realidad. Seis décadas de historia han establecido una realidad profunda que necesita ser incorporada en los cálculos fiscales: Subir los porcentajes de los impuestos federales, particularmente si se les hace a los contribuyentes más ricos, no produce mayor recaudo de impuestos. Para los políticos esto es realidad una realidad inconveniente.
La grafica presentada con este articulo muestra como recaudos de impuestos han crecido en las pasadas ocho décadas en relación con el crecimiento de la economía. La grafica ilustra un relación empírica introducida por primera vez en este periódico hace 20 años por The Hoover Institution’s W. Kurt Hauser—una proporcionalidad muy cercana entre recaudo de impuestos y PIB desde La segunda guerra mundial a pesar de grandes cambios en tazas marginales de impuestos en ambas direcciones. “La ley de Hauser,” como yo llamo esta fórmula, revela un tipo de máxima capacidad de entradas de impuestos de 19% del PIB.
¿Cuál es el origen de este límite más allá del cual es imposible sacarle más impuestos a la gente? Los contribuyentes de impuestos no son algo que el gobierno puede exprimir indiscriminadamente. Los contribuyentes representan un sistema económico viviente que toma sus propias decisiones colectivas. En un código de impuestos con 700000 páginas, hay un sinnúmero de formas para que las personas con altas entradas económicas busquen y usen ambigüedades y ‘atajos’ en la ley. Entre más se les incentive a hacer un esfuerzo para jugar con el sistema, menos colectara el gobierno federal en impuestos. Eso explicaría porque, como lo ha mostrado Mr. Hauser, los métodos convencionales para predecir recolección de impuestos con futras tasas más altas tienden a sobre estimar los recaudos.
Para planear el presupuesto es más sabio y seguro asumir que la colección de impuestos se mantendrá en un histórico y realista porcentaje del PIB sin importar como las tazas de impuestos son manipuladas. Esto me lleva a concluir que las proyecciones actuales de la recolección de impuestos federales están, una vez más, dudosamente altas.
Como otras ‘leyes’ empíricas, la ley de Hauser predice dentro de un rango de aproximación. Cambios en tazas de impuestos marginales no hacen una perceptible diferencia en el porcentaje que se colecta relativo al PIB, pero las recesiones si lo hacen. Cuando el PIB cae relativo a su potencial, la recaudación de impuestos cae más aun. La historia ha mostrado que, en una economía sin un ‘hueco de producción’ entre PIB y potencial PIB, el porcentaje de recolección de impuestos en relación al PIB de más de 18.3% no es realista.
De esta forma, la ley de Hauser provee una simple y realista base para poner a prueba la valides de cualquier proyección de recaudo de impuestos del gobierno. Hoy día, debido a que la economía aun sufre de un hueco de producción grande que se espera que tome muchos años en cerrarse, 18.3% debe ser el limite más alto y realista de recolección de impuestos en relación al PIB por los próximos años. Cualquier aumento de impuestos reducirá el PIB y por consiguiente el recaudo de impuestos también.
Pero la Oficina del presupuesto del Congreso se baso en actual presupuesto que muestra este porcentaje alcanzando 18.3% tan pronto como el 2013 y subirá a 19.6% en el 2020. Esos números implícitamente asumen que el mercado laboral estadounidense volverá a un nivel sostenible de “empleo total” para 2013 y que el PIB excederá su potencial de ahí en adelante. Muy improbable. Cuando las proyecciones incluyen los límites de la ley de Hauser, es claro que el déficit de gasto crecerá más rápido que lo que los estimados oficiales indican.
Mr. Ranson e slider en investigación en H. C. Wainwright & Co. Economics.

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